PERSPECTIVA

ImageA la hora de valorar cualquier bien o cosa, incluidas las ideas, uno debe de tener una visión completa y no sesgada de todo ello, es decir, poder mirar con cierta perspectiva. Y para el estudio de las ideas o de las ideologías, de su desarrollo y de sus consecuencias dicha suficiencia la otorga el tiempo.

En efecto, ahora que, según ciertos estudiosos, la salida de la crisis está muy cercana, aunque la realidad nos diga justo lo contrario, es un óptimo momento para plantearnos si lo que anuncian es cierto, o sólo se afirma para ganar tiempo o calmar voluntades.

Al echar la vista atrás para, basándose en la experiencia, encontrar una solución a este hundimiento, no parece que se encuentre auxilio alguno. Me explicaré.

Con la perspectiva del tiempo, este nos ha demostrado que nada es bueno o malo al cien por cien. ¿Fueron todos los actos de Hitler deplorables?  Recordemos, un personaje que alcanzó el poder en la República de Weimar después de presionar a Hindenburg para que renunciara al cargo en un país arruinado por el pago de indemnizaciones a otros países, una nación con un 30% de desempleo e inflación descontrolada. ¿Y Franco? ¿acaso lo hizo todo mal? Recordemos también la situación de la República española, a merced de los extremistas de un lado y del contrario que voceaban en un país carcomido por el atraso, las desigualdades y la pobreza secular. ¿Y Stalin? ¿O fue mejor el Rey Sol?

En fin, podríamos no acabar con tantos ejemplos, pero el resultado final es que, después de tanto vivido y tanto visto, la gente parece comprender que el comunismo, tan alejado del hombre, ya no es solución a nada. Tampoco su contrario, el fascismo, aporta sustancia ni solución alguna, como tampoco se atisban con el capitalismo salvaje de ahora, el socialismo que tanto reparte pero tanto empobrece o los liberales tan en boga. Ni siquiera la Iglesia católica, que a fuerza de enrocarse perdió de vista sus orígenes. Llegados a este punto, se entiende la zozobra y el desánimo que todo lo inunda y lo impregna. De ahí tanta desilusión y resignación.

Pero si que hay una solución. En todos los casos anteriores, no ha sido en sí la idea, a sabiendas que unas  son mejores que otras, lo que hizo fracasar el proyecto, sino sus abusos, la corrupción que todo lo corroe, la malversación de caudales públicos sin castigo porque siempre funciona la máquina de los indultos. He ahí el verdadero cáncer.

La verdadera cuestión es que la justicia sea justa por rápida, eficaz por imparcial y amiga por independiente. Sobran leyes, asunto que ya afirmaba Tomas Moro en el siglo XVI, y faltan medios, y dado que en la condición humana reside la imperfección y el vicio de corromperse, corríjanse tantos desmanes aplicando sentencias justas pero ejemplares. Mientras las causas se archiven bien porque han prescrito bien porque las pruebas se han contaminado, poco se andará. 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s